MEMORIA

Desde el año 1982 en el período de 30 años, Toño Naharro recibió varios premios de alfarería a nivel nacional. Durante ese tiempo estuvo en la Escuela de Cerámica de Logroño, realizó diversas exposiciones de cerámica creativa y colaboró con escultores y ceramistas de la región, además de impartir clases en su taller y fuera de él.

Como algo reseñable y durante dos años dio clases en el Centro Penitenciario de Logroño, actividad pionera en el norte de España, así como la colaboración activa con la ONG Tierra de Hombres, en el proyecto de cooperación “Viaje hacia la vida”, enseñando a tornear a las mujeres alfareras de Niabina, aldea de Mauritania. Hoy sigue colaborando en otros proyectos.

En el 2012 puso en marcha un nuevo estudio-taller de alfarería, junto a su mujer Loles Moreno, en el que se realizan labores de producción de piezas tradicionales de La Rioja, junto con piezas propias de los desaparecidos alfares del País Vasco y Navarra, además de diversas incursiones en lo que se ha venido a denominar “cerámica contemporánea”.

Dentro de este ámbito se encuentra “Alma de Cántaro”, espacio multifuncional destinado a procurar una mayor interacción cultural entre la cerámica y las diversas manifestaciones artísticas de la actualidad.